
El bombo
Nada más parecido al latido de nuestro corazón que el sonar de un bombo. Hecho por manos santiagueñas, en horas de sol y sombra, al rescoldo de la experiencia, lo recibí de manos de Froilán González, en el escenario mayor de folklore argentino. Con la idea madurada desde que nos encontramos en el patio, lo abracé en la noche de mis treinta
años, el 31 de enero de 2026… ¡Gracias Froilán y Teresa Castronuovo, por tanto cariño!

